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viernes, 28 de febrero de 2014

Sonrisa desenfocada

Fondo negro,
luz incandescente desenfocada
ilumina tu torso.
Sonrisa en penumbra
que adivino por tu carcajada característica.
Buscas el destello en tus ojos,
lo encuentras y permaneces.
Fondo negro,
luz incandescente enfocada.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Encuentro

Silbido ligero
que llama a la respuesta.
Un giro de cabeza desconcertante.
Contestas con una sonrisa desdibujada.
Duelo de miradas,
tensas la luz
y rompes el cristalino de mis ojos.


jueves, 17 de enero de 2013

Gotas sobre suelo mojado

Fotografía realizada por Jesús Bolaño

Gotas sobre suelo mojado
invanden la calzada.

Tu sonrisa desdibujada anhela sueños rotos,
tu cabello mojado ondea desilusión,
tu mirada silenciosa despoja infinito deseo.

Gotas sobre suelo mojado
invanden la calzada.




miércoles, 2 de enero de 2013

Déjame que te mire una vez más


Déjame que te mire una vez más,
déjame que me apropie de tu color,
después de tan largo viaje
se lo enseñaré al mar.

Déjame que te mire una vez más,
déjame que me pierda en tu media luna.
Regálame tu sonrisa
para tatuarla en el recuerdo.

Déjame que te mire una vez más,
un susurro cierra una despedida,
un viaje cierra una historia.
Déjame que te mire una vez más.



lunes, 20 de agosto de 2012

Tus primeros pasos


Tus primeros pasos.
Te caes y vuelves a levantar.
Me miras, balbuceas, intentas señalarme algo en el infinito y me hago la distraída mientras sonrío en silencio.
Tan chiquita y a la vez tan colosal.
Tu media luna al verme se entremezcla con gemidos porque no llegas hasta mis blancas alas.
Resuelves tu encrucijada: prefieres gatear y llegar a mis brazos con torpeza.
Te agarras tan fuerte que puedo sentir tu desaliento y a la misma vez tu alborozo de encontrar un refugio.



lunes, 11 de junio de 2012

Te esperaré


Piel blanca con pequeñas rojeces que revelan tu delicadeza.
Ojos almendrados con mirada cálida y perdida.
Labios perfilados que inspiran una sonrisa.
Eres pelón, pero puedo adivinar tus mechones pelirrojos.

Me buscas, yo te busco.
Cojo tu mano y tus deditos aprietan intensamente
mientras tu cuerpo se retuerce simulando una serpentina.
Tu llanto es un canto de alegría.

Eres precioso en mis sueños.
Sé que algún día vendrás.
Yo te esperaré, esta vez sí que te esperaré.



lunes, 4 de junio de 2012

Recuerdos hundidos


El humo asciende delineando complicidad de vainilla.
Su boca provocadora y sus pómulos hundidos van al compás de las caladas.
Sus dedos se mueven en el aire como si tocara una bella melodía al piano.

En la silla de al lado, dos piernas blancas se entrecruzan.
Una sonrisa se vislumbra.

Sus miradas se cruzan para pedir un beso
mientras la conversación de la mañana habla de ilusiones, proyectos y pasión.

Recuerdos hundidos, momentos agotados, instantes que naufragaron. No volverán.



sábado, 2 de junio de 2012

La niña que llevas dentro


La niña tiembla, vuelve a temblar.
Sus ojos brillantes no parpadean para no dejar brotar lágrimas retenidas.
Lágrimas que quieren deslizarse como un arroyo buscando su cauce.

Se ha perdido entre la multitud que ríe. 
Multitud consciente de pertenecer a una sociedad paralizada y desunida.

Esconde su miedo bajo una sonrisa.
Porque no puede ocultar su rostro tras el pliegue de la falda maternal.

Se mira las manos de mujer,
¿Dónde está la niña de la palmera de chocolate?
Sigue cogida de tu mano, muy fuerte.
Tranquilízala y abrázala.
Y no dejes que nunca llore por nadie.
Solo déjala que se acerca a quién le reporte una sonrisa.



martes, 15 de mayo de 2012

Te daré nada


- ¿Qué quieres de mí? ¿Qué esperas? Tú me das tu conocimiento, tu trabajo, tus invitaciones, tus recursos materiales, tus cualidades, tus capacidades…Te doy nada.
- ¿Nada? Me podías no dar nada, pero me lo regalas.
-  No te entiendo.
- Tu nada es tu alegría, tu compañía, tus mensajes, tu baile, tus susurros, tu sonrisa, tu mirada… Qué tu nada me inunde todos los días. Ese nada es mi mayor tesoro.


lunes, 7 de mayo de 2012

Idilios que saben a ti.




Creencia ciega,
dolor masticable,
pupila incandescente,
sonrisa lacrimógena,
latidos paralizantes,
cuerpo insostenible,
mente inquietante.
Sabe a ti.


En la reguera de mis recuerdos sobras tú. Un tú imaginario, inexistente. Sí, inexistente! Un tú cariñoso y paternal que te convierte en salvador. No, no, son solo idilios. Idilios de esperanza naranja. No, no existe. Idilios de frustración roja. Sí, esto sí que existe.